Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 20 de septiembre del 2026.- Tras los festejos patrios, el diputado federal por Morena, Carlos Palacios Rodríguez, hizo un enérgico llamado a la ciudadanía para respaldar a la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, advirtiendo sobre una presunta ofensiva articulada entre actores conservadores nacionales y sectores de la ultraderecha global.
Durante su posicionamiento, el legislador por Jalisco sostuvo que la conmemoración de la Independencia de México debe traducirse en la defensa irrestricta de la soberanía nacional y en el rechazo a cualquier forma de injerencia extranjera en asuntos internos del país.
Palacios Rodríguez focalizó parte de sus críticas en la dirigencia nacional del Partido Acción Nacional (PAN), encabezada por Jorge Romero, a quien reprochó acudir a instancias internacionales en busca de respaldo político en lugar de priorizar el contacto directo con la ciudadanía mexicana.
A juicio del diputado guinda, recurrir a actores foráneos evidencia una falta de arraigo y propuestas viables, y reiteró que las diferencias ideológicas deben dirimirse bajo el marco institucional mexicano y no mediante la intervención externa.
En el plano económico y presupuestal, el legislador contrapuso el modelo de los gobiernos de izquierda frente a los intereses de la oposición, a quienes acusó de privilegiar un esquema de privatizaciones en el pasado.
Asimismo, defendió la permanencia y consolidación de los programas sociales elevados a rango constitucional, planteando que la diferencia fundamental radica en la voluntad política para redireccionar el presupuesto hacia el crecimiento compartido y los sectores de menores ingresos, frente a lo que considera una visión neoliberal enfocada en los privilegios.
El pronunciamiento del diputado federal refleja la narrativa oficial de Morena frente a la presión política y mediática exterior, en un contexto donde las tensiones geopolíticas y los posicionamientos de actores conservadores en Estados Unidos suelen rebotar con fuerza en la agenda legislativa nacional.
Si bien el discurso enfatiza la soberanía y la cohesión social en torno al Ejecutivo federal, también evidencia la persistencia de una profunda polarización política entre las fuerzas oficialistas y la oposición, donde los diferendos sobre la conducción económica y la política exterior continúan dominando el debate público en el inicio del periodo legislativo.









