Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Ciudad de México., a 18 de junio del 2026.- En el marco de la «Conferencia del Pueblo», el periodista Arnoldo Cuéllar presentó una investigación realizada por el Laboratorio de Periodismo de Guanajuato y la plataforma Connectas, donde se señala que la empresa de tecnología de seguridad Securitech ha recibido más de 52 mil millones de pesos por parte de 37 gobiernos estatales y municipales entre 2012 y 2025, esto incluye al estado de Chihuahua através del proyecto de seguridad de la Plataforma Centinela.
El reportero cuestionó la falta de auditorías de desempeño y transparencia en la contratación de dicha tecnología, señalando que, a pesar de las altas inversiones, los índices de homicidios y la percepción de inseguridad no han disminuido, sino que han aumentado. Como ejemplo, citó el caso de Guanajuato, donde con más de 4 mil cámaras instaladas, solo se presentaron 200 videos para investigaciones en el mismo periodo.
Al respecto, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo respondió que el uso de recursos federales para estos proyectos está estrictamente regulado por la ley, incluyendo lineamientos técnicos y de gasto, y que dichos proyectos deben responder a un diagnóstico de necesidades reales de cada institución.
Asimismo, enfatizó que la tecnología debe ser vista como un «instrumento» y no como un «fin en sí mismo». La mandataria subrayó que, aunque las cámaras de vigilancia son una herramienta útil para la prevención y como evidencia en carpetas de investigación, su efectividad depende fundamentalmente de la actuación de los servidores públicos:
«Pero la tecnología no lo es todo. Tienes que tener servidores públicos honestos, profesionales, que amen su trabajo, que amen al pueblo y que amen a la patria. De otra manera, por más tecnología que tengas, pues no sirve de nada».
Finalmente, el intercambio subrayó la necesidad de ir más allá de la adquisición de equipo técnico para asegurar que la seguridad pública sea gestionada con transparencia y un verdadero enfoque en la atención de delitos, es decir no solamente dejar la seguridad en manos de la tecnología sino en la atención del origen de la criminalidad.






