Por: Redacción
Guadalajara, Jal., a 13 de octubre de 2026.- La dirigiencia nacional del partido Morena irrumpió en la agenda política de Jalisco al exigir la destitución inmediata del secretario de Seguridad Pública del Estado, Juan Pablo Hernández González, así como la liberación de los ciudadanos arrestados durante la manifestación del pasado domingo en Guadalajara, quienes protestaban por el suministro e insalubridad del agua en la zona metropolitana.
Durante una conferencia de prensa, la presidenta del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena, Ariadna Montiel Reyes, calificó las detenciones ejecutadas por la Policía Estatal como actos de represión e instó al gobierno estatal, encabezado por el gobernador Pablo Lemus Navarro, de Movimiento Ciudadano (MC), a asumir su responsabilidad política frente a las demandas de servicios básicos o, de lo contrario, presentar su renuncia.
Montiel Reyes remarcó que las administraciones de Movimiento Ciudadano acumulan 11 años al frente del municipio de Guadalajara sin haber resuelto la crisis del acceso al agua potable, derecho humano fundamental que motivó la movilización social del fin de semana. “Nadie puede ser detenido por luchar por sus derechos, es inadmisible”, aseveró la dirigenta, al arremeter contra el despliegue policial frente a los reclamos ciudadanos.
El posicionamiento de la dirigencia nacional de Morena expone dos aristas complejas dentro de la coyuntura política y social de Jalisco las cuales van vinculadas al uso excesivo de la fuerza pública e impunidad institucional, ya que con la detención de ciudadanos en el marco de manifestaciones por derechos básicos como el agua evidencia el uso desproporcionado del aparato de seguridad pública para contener el descontento social. Exigir la destitución del titular de Seguridad Pública busca responsabilizar a la cadena de mando por el abuso policial, un tema recurrente en las coberturas de protestas civiles a nivel nacional.
Aunque la exigencia de liberar a los manifestantes responde a una demanda legítima de garantías derechos humanos, el matiz del discurso de la dirigencia de Morena —al sugerir abiertamente la renuncia del gobernador Pablo Lemus— traslada un problema de gestión pública e infraestructura hídrica al terreno de la confrontación electoral. Por lo que la polarización entre el partido oficialista a nivel federal y el gobierno emecista en Jalisco amenaza con sofocar la búsqueda de soluciones técnicas y financieras urgentes para la crisis del agua en Guadalajara, convirtiendo la causa ciudadana en botín de contienda política.







