Por: La Redacción.
Durango, Dgo., a 27 de septiembre del 2026.- El crecimiento constante de la población de adultos mayores en el estado de Durango ha disparado la demanda de procedimientos quirúrgicos, ortopédicos y de consulta especializada. Ante este escenario de cambio demográfico, las autoridades de salud defienden que la entidad cuenta con la infraestructura y el personal médico suficiente; sin embargo, las declaraciones oficiales abren interrogantes sobre la verdadera capacidad del sistema público para absorber una presión hospitalaria en aumento.
El secretario de Salud del Estado, Moisés Nájera Torres, reconoció que padecimientos degenerativos en articulaciones, columna y cadera, sumados a enfermedades crónico-degenerativas como la diabetes y la artritis reumatoide, representan un reto de atención constante para la Secretaría de Salud.
Pese al panorama epidemiológico, el funcionario sostuvo que la entidad cuenta con un abasto «suficiente» de especialistas y garantizó la cobertura a través de equipos multidisciplinarios con base en el Hospital General 450 y la formación continua de subespecialistas en geriatría a partir de medicina interna. Asimismo, destacó el impacto de la «Ruta de la Salud» —esquema de caravanas itinerantes que ofrece 14 servicios integrales— como una herramienta de contención que genera ahorros directos de hasta 15 mil pesos por paciente en estudios y diagnósticos.
Aunque el discurso oficial busca transmitir tranquilidad a la ciudadanía, la revisión analítica de las declaraciones expone incongruencias y vacíos estructurales que prevalecen en el sector salud estatal:
Para argumentar la suficiencia en una población de miles de adultos mayores, la Secretaría de Salud ejemplificó nombrando a médicos específicos —entre ellos a Juan Esteban Aguilar Esquivel, actual director de Salud Pública Municipal—. Evidenciar la fortaleza de un sistema estatal citando a un par de especialistas visibiliza la concentración de recursos humanos y sugiere un margen estrecho de maniobra ante la creciente demanda en zonas rurales o alejadas de la capital.
La estrategia de las caravanas médicas («Ruta de la Salud») ofrece alivio diagnóstico y ahorros económicos inmediatos. Sin embargo, su carácter ambulatorio no resuelve el problema de fondo: la saturación de los hospitales de segundo y tercer nivel. Cuando un estudio detecta una patología grave, el paciente es derivado al Hospital General 450, un centro médico que históricamente enfrenta cuellos de botella en tiempos de espera para cirugías ortopédicas de alta especialidad.
Las aseveraciones sobre «abasto y cobertura suficiente» carecen de respaldo en datos estadísticos claros dentro del informe oficial, tales como la tasa de geriatras por cada 10 mil habitantes adultos mayores en la entidad, las listas de espera acumuladas para reemplazos de cadera o rodilla, y la disponibilidad real de insumos y prótesis en el sector público.
El envejecimiento poblacional en Durango no es un fenómeno coyuntural, sino una tendencia irreversible que exige transitabilidad de soluciones temporales a políticas de Estado de largo plazo. Mientras las autoridades apuestan por la narrativa de la suficiencia y el auxilio de caravanas, la realidad en las salas de espera de los hospitales sigue siendo el termómetro verdadero de la atención geriátrica en la entidad.







