Por: La Redacción.
San Quintín, B.C., a 3 de octubre del 2026.- Habitantes del rancho La Trinidad, en San Quintín, denunciaron una severa problemática de contaminación ambiental y sanitaria provocada por la descarga irregular de residuos residuales en pozos de la zona, los cuales generan olores insoportables perceptibles hasta a ocho kilómetros de distancia y han comenzado a causar afecciones respiratorias en la comunidad.
De acuerdo con los testimonios de los afectados, quienes han optado por el anonimato ante el temor a represalias, las denuncias formales ante diversas instancias municipales y federales se han interpuesto de manera constante desde octubre de 2025. El señalamiento principal apunta hacia la empresa Vector Servicios Integrales, a la que acusan de recolectar aguas negras de fosas sépticas y drenajes, además de operar como un sitio de disposición donde terceros pueden verter desechos en terrenos de tierra sin el tratamiento adecuado.
En el área afectada habitan de forma permanente unas ocho familias, además de diversos predios y fincas de descanso. Los vecinos afectados enfatizan que su exigencia no responde a una campaña de desprestigio, sino a una necesidad urgente de salud pública: «Si no tuviera ningún tipo de olor no tendríamos tema y ninguna familia tendría tema con que la empresa hiciera su trabajo«, declararon.
Por su parte, a través de un comunicado emitido en septiembre a través de redes sociales, la empresa Vector Servicios Integrales defendió sus operaciones asegurando que cumple con la normatividad municipal, estatal y federal, y que cuenta con los permisos y autorizaciones correspondientes, además de encontrarse en regla con sus trámites ante las instancias competentes.
El conflicto deja en evidencia la lentitud y el deslinde de responsabilidades entre los distintos órdenes de gobierno. Ante los reclamos ciudadanos dirigidos a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y a la Dirección de Ecología del Ayuntamiento de San Quintín, la respuesta institucional se ha limitado a canalizar las denuncias hacia la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Mientras las dependencias federales y locales intercambian expedientes y evalúan permisos, los residentes continúan expuestos a los vapores tóxicos y a los riesgos latentes de una contaminación de mantosíferos o suelos, evidenciando la falta de supervisión real y oportuna por parte de las autoridades ambientales en las zonas rurales del municipio.







